La Universidad Mariana conmemoró la pascua eterna de la Beata Madre María Caridad Brader quien es recordada con amor por infinidad de dones profesados a lo largo de su vida y que han significado un ejemplo para las nuevas generaciones enmarcadas en el amor de Dios y el Evangelio de Jesucristo.
En memoria de tan importante fiesta la familia universitaria Mariana participó de una eucaristía presidida por el Padre Arturo Apráez, y concelebrada por el Pbro. Aníbal Belalcazar, director y asistente de Pastoral Universitario, respectivamente.
En este acto de fe se destacó que la Madre Caridad haya dejado a la fraternidad de Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, a la humanidad y en especial a la ciudad de Pasto, la práctica de valores evangélicos como la pobreza, la fraternidad, la solidaridad, el trabajo, el liderazgo y la entrega generosa según el espíritu de San Francisco. Se recordó además su vida y obra como misionera y educadora de la fe y del amor, destacando que su ejemplo es un fiel experimento de sentirse auténticamente pobre, de colocarse al nivel de la gente que atendió, cuidó, ayudó, instruyó y evangelizó.
En esta celebración religiosa además se consagraron cuatro personas como miembros de la Asociación de Laicos Misioneros de María Inmaculada MIFRAMI, después de un proceso de formación de aproximadamente tres años y medio, en donde se vivieron los siguientes niveles: introductorio: nos conocemos; primera etapa: somos llamados; segunda etapa: respondemos y tercera etapa: nos comprometemos.
Las personas que se consagran se convierten en discípulos misioneros de Jesús al estilo de San Francisco de Asís y de la Beata María Caridad para la extensión del reino de Dios, en la dinámica de la contemplación y acción.
Cabe recordar que la Beata María Caridad, vivió su pascua eterna el 27 de febrero de 1943 y fue beatificada por el Papa Juan Pablo II el 23 de marzo de 2003. Su tumba está ubicada en el Santuario Eucarístico de Maridíaz y ha sido una constante de devotos que la invocan en sus necesidades.
En su beatificación, el Santo Padre estableció su fiesta el día de su tránsito al cielo. Este día es importante, destacando que la Congregación Franciscana de María Inamculada fue fundada por la Madre Caridad quien dejó como herencia el carisma caracterizado por la vivencia del Evangelio, iluminado por la eucaristía y hecha vida en el servicio a los más pobres de la sociedad, además, su legado está representado en el trabajo por la dignificación de la mujer.
La Universidad Mariana es una respuesta a esta herencia, otro legado recibido a la congregación fue la adoración perpetua en la capilla eucarística de Maridiaz que se inauguró el 22 de agosto de 1928 y este año cumplirá 90 años de oración continua - día y noche ante Jesús Sacramentado.
En la eucaristía también se recordó a la Hermana Gloria Cecilia Narváez secuestrada el 7 de febrero de 2017 por un grupo islámico extremista en la población de Karangasso – en Mali – África. Los asistentes a la celebración religiosa la recordaron como una hija digna de la Madre Caridad por su entrega a favor de la población pobre, en especial niños y mujeres cabeza de familia.
Posteriormente, se realizó un concurso de pintura y poesía en honor a la Madre Caridad Brader y en horas de la tarde se llevó a cabo el concierto “Camerata de cuerdas de la Red de Escuelas de Formación Musical de Pasto” a cargo de su director Carlos Medina.




