
En el marco de la preparación para la Semana Santa, la Universidad Mariana vivió la jornada espiritual “De la Cruz a la Resurrección”, un espacio de encuentro que invitó a la comunidad universitaria a detenerse, abrir el corazón y reencontrarse con la fe, la reflexión y el sentido profundo de la vida.
La actividad, liderada por la Rectoría y la Dirección de Pastoral Universitaria propuso una experiencia de encuentro espiritual y transformación interior, orientada no solo a la vivencia de la fe, sino también al reconocimiento de las realidades humanas y sociales que interpelan a la comunidad en su cotidianidad.
Durante la jornada, los participantes recorrieron tres momentos significativos que marcaron un camino simbólico y vivencial. En “Los crucificados de hoy”, la comunidad fue invitada a contemplar el sufrimiento presente en el mundo actual, reconociendo en el rostro del otro las huellas del dolor, la indiferencia y la injusticia. Este primer momento permitió comprender que la Pasión de Cristo no es un hecho lejano, sino una realidad que continúa manifestándose en la vida de quienes más lo necesitan.
Posteriormente, en “De camino al Calvario”, se propició un espacio de silencio, recogimiento y reconciliación, orientado a la reflexión personal frente a aquellas actitudes y realidades que afectan la convivencia y el crecimiento integral, favoreciendo procesos de perdón y transformación interior.
Finalmente, la jornada culminó con “De la Cruz a la Vida” en el Auditorio Madre Caridad. Este momento representó el paso del dolor a la alegría, de la oscuridad a la luz, recordando que la resurrección es siempre una posibilidad para quien decide transformar su vida desde el amor.






Esta jornada reafirmó el compromiso de la Universidad Mariana con la formación integral, entendida como un proceso que no solo forma profesionales competentes, sino seres humanos sensibles, conscientes y comprometidos con la transformación de su entorno.
La participación de las diferentes dependencias, facultades y colaboradores evidenció el valor de caminar como comunidad, reconociéndose como un solo cuerpo que avanza unido hacia un propósito común.
De esta manera, la Universidad Mariana continúa promoviendo espacios que trascienden lo académico, invitando a su comunidad a vivir la fe como una experiencia que transforma, interpela y moviliza, especialmente en contextos donde se hace urgente reconocer al otro, tender la mano y construir esperanza.
