
La Facultad de Educación fortalece su liderazgo en la formación integral con la realización del II Encuentro Nacional e Internacional de Práctica Pedagógica e Investigativa, un espacio que reunió voces académicas nacionales e internacionales para debatir los desafíos actuales de la educación y el papel estratégico del maestro en la transformación social.
El encuentro se consolidó como un foro de análisis crítico sobre la práctica pedagógica investigativa, entendida como un eje clave para innovar en los procesos de enseñanza desde enfoques humanistas, contextualizados y pertinentes.
El evento, organizado por los programas de Licenciatura en Teología, Educación Infantil y Educación Básica Primaria de la Facultad de Educación, puso en el centro la necesidad de formar docentes capaces de responder a entornos cambiantes y realidades complejas.
Según la magíster Ginna Marcela Ortega Martínez, directora de la Licenciatura en Educación Básica Primaria, el propósito del encuentro fue fortalecer las prácticas docentes desde el aula, promoviendo experiencias formativas que integren el desarrollo de competencias y una visión humanista del aprendizaje. En este sentido, destacó que la práctica pedagógica investigativa no solo impacta la formación del futuro maestro, sino que transforma directamente la experiencia educativa de los estudiantes.
El componente humanizador de la educación fue uno de los ejes centrales del encuentro, Gloria Liliana Franco Echeverry, religiosa de la Compañía de María y ponente invitada desde Bogotá, enfatizó la necesidad de comprender la escuela como un espacio para la construcción de relaciones positivas, explicó que “la escuela es el ecosistema que hace posible el encuentro, el intercambio, la formación de valores y la consolidación del ser”, resaltando su papel en la formación para la convivencia y en la superación de problemáticas globales como el individualismo, la xenofobia y los fundamentalismos.






Por su parte, César Silva Montes, profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (México), propuso una reflexión crítica sobre el uso de la inteligencia artificial y las tecnologías de la información y la comunicación en el aula, señalando que, si bien estas herramientas se han naturalizado en los procesos educativos, también pueden generar una pérdida de creatividad y autonomía docente, “es importante evitar la tecnodependencia y mantener la capacidad de decidir sobre los contenidos, su elaboración y el sentido formativo que se busca”, afirmó.
La contextualización de la labor docente fue otro de los temas abordados, Marta Liliana Rodríguez Vivas, directora del programa de Licenciatura en Educación Básica Primaria de la Fundación Universitaria Monserrate - Bogotá, presentó el taller “Maestros se hacen contexto”, enfocado en la importancia de reconocer las realidades de los estudiantes, especialmente en situaciones de migración, vulnerabilidad y exclusión, explicó que el docente debe asumirse como un “maestro explorador”, capaz de comprender el entorno social y familiar de sus estudiantes para orientar de manera pertinente los procesos de enseñanza.
Desde la perspectiva estudiantil, el encuentro también evidenció su impacto formativo. Santiago Marcillo, estudiante de Licenciatura en Educación Básica Primaria, resaltó la importancia de estos espacios para comprender el rol del docente como agente de cambio, especialmente frente a los retos que plantea la incorporación de nuevas tecnologías en el aula.
De esta manera, el II Encuentro Nacional e Internacional de Práctica Pedagógica e Investigativa consolida a la Universidad Mariana como un referente en la formación de educadores, promoviendo el diálogo de saberes, el pensamiento crítico y la construcción colectiva de conocimiento, para continuar fortaleciendo la educación desde una mirada integral, en la que enseñar significa también formar para la vida, la convivencia y la transformación social.
