
En el marco de Expohumanidades 2026, la Universidad Mariana, a través del Programa de Comunicación Social y el Departamento de Humanidades, desarrolló una nueva edición de “El cuerpo como lienzo del arte”, una experiencia académica que articula arte, comunicación y semiótica como lenguajes para comprender y narrar la realidad.
Esta iniciativa consolida un escenario de formación donde el cuerpo se convierte en territorio simbólico y expresivo, permitiendo a los estudiantes explorar nuevas formas de construcción de sentido. Así lo destacó la magíster Ángela Karina Gómez, directora del Programa de Comunicación Social, quien subrayó que este ejercicio potencia la comprensión del arte como herramienta clave en los procesos comunicativos contemporáneos.
En su tercera edición, la actividad integró a estudiantes de primer semestre del curso Arte y Comunicación y de cuarto semestre de Semiótica, quienes, bajo la orientación del magíster Leonard Zarama, llevaron a la práctica los aprendizajes del aula a través de una experiencia creativa de alto valor formativo.
En esta versión, la historia del departamento de Nariño fue el eje conceptual. A partir de un proceso investigativo, los participantes reinterpretaron hitos, símbolos y elementos identitarios del territorio mediante la técnica del body paint, consolidando una narrativa visual que dialoga con la memoria, la cultura y la biodiversidad regional.






El proceso contó con el acompañamiento de artistas especializados, entre ellos el artista visual Cristian Bastidas, quien destacó el cuerpo como un lienzo vivo que posibilita una comunicación directa, sensible y profundamente conectada con la identidad y el territorio. Representaciones como el volcán Galeras, Taita Urcunina, así como elementos de la riqueza natural y cultural de Nariño, hicieron parte de las obras.
Desde la experiencia estudiantil, esta práctica reafirma el arte como un lenguaje transformador. Para David Mora, estudiante de cuarto semestre, el ejercicio implica trascender percepciones y reconocer el poder comunicativo del arte. Por su parte, Lizeth Botina, de primer semestre, resaltó la capacidad del arte para expresar emociones y visibilizar la biodiversidad, a través de símbolos como el oso de anteojos, el colibrí, los frailejones y los atardeceres nariñenses.
La comunidad está invitada a conocer más sobre esta experiencia a través de las redes sociales del Programa de Comunicación Social y la revista Cítrico, donde se publicará un especial con los mejores momentos de esta edición.






