
La ciencia, el juego, la alegría y la integración se unieron en una jornada que transformó por un día las aulas en pequeños laboratorios de creatividad y descubrimiento, gracias al Centro de Estimulación y Desarrollo Infantil Niña María que abrió sus puertas a los niños de la Institución Educativa Municipal Mercedario para fortalecer los lazos interinstitucionales, permitiendo demostrar cómo la educación en la primera infancia puede convertirse en una experiencia significativa y transformadora.
La actividad, desarrollada bajo el liderazgo del programa de Licenciatura en Educación Infantil de la Facultad de Educación, permitió convertir por un día los espacios pedagógicos en escenarios de exploración, creatividad y descubrimiento, donde estudiantes en práctica pedagógica guiaron experiencias centradas en la experimentación científica, la recreación y la interacción social.
De acuerdo con la directora del programa, magíster Edith Consuelo López Imbacuán, esta iniciativa tuvo como propósito fortalecer la articulación entre los escenarios de práctica y el Centro de Estimulación y Desarrollo Infantil Niña María, favoreciendo que niñas y niños interactúen con diversos contextos educativos y vivan experiencias enriquecedoras para su formación integral. "Los niños fueron científicos por un día", señaló la directiva, al destacar que este tipo de estrategias potencian desde edades tempranas el pensamiento crítico, la creatividad, la iniciativa y la capacidad para resolver problemas.
Durante la jornada, los menores participaron en experimentos diseñados y orientados por las futuras licenciadas, quienes organizaron estaciones de trabajo donde el aprendizaje se construyó a través de la exploración y la manipulación de materiales, fortaleciendo habilidades cognitivas, sociales y psicomotrices esenciales para el desarrollo infantil. La experiencia también promovió procesos de convivencia e integración, permitiendo que las estudiantes universitarias compartieran herramientas pedagógicas y entregaran kits orientados al descubrimiento científico y al fortalecimiento del pensamiento crítico.





Para la docente Karol Meneses, de la Institución Educativa Municipal Mercedario, estos espacios representan oportunidades valiosas para enriquecer el aprendizaje infantil y fortalecer habilidades como la curiosidad, la participación y el trabajo colaborativo.
Más allá del aula tradicional, esta jornada evidenció que la educación infantil encuentra en el juego, la ciencia y la interacción social herramientas poderosas para sembrar en niñas y niños las bases de un aprendizaje creativo, humano y significativo, reafirmando el compromiso de la Universidad Mariana con la formación integral y la transformación educativa desde la primera infancia.
