
La comunidad educativa de la Universidad Mariana vivió con alegría y espíritu fraterno la Solemnidad de San Francisco de Asís, una celebración que integró la fe, el reconocimiento y el compromiso con el cuidado de la casa común, como expresión de los valores franciscanos que inspiran la vida institucional: fraternidad, sencillez, servicio y respeto por la creación.
El momento central de esta conmemoración fue la Solemne Eucaristía en honor a San Francisco de Asís, presidida por el presbítero Esteban Romero, capellán de la Universidad Mariana. La celebración propició un espacio de oración, reflexión y encuentro comunitario, en el que se renovó el compromiso de Humanizar la Educación desde la vivencia de los valores cristianos y franciscanos que hacen parte de la identidad de la Universidad Mariana.
Como parte de la programación, se llevó a cabo una exhibición de plantas que directivos, profesores y colaboradores cuidaron de manera conjunta desde el inicio del semestre, como resultado del trekking “Tras las Huellas de Francisco”. Esta experiencia permitió reconocer que el cuidado de la creación se construye a través de acciones concretas, sostenidas en el tiempo y realizadas de manera colectiva. La muestra fue, además, un escenario para reconocer a las Facultades por su participación, compromiso y espíritu franciscano.









La celebración continuó con la pasarela y bendición de mascotas, un momento de encuentro, alegría y fraternidad que evocó la especial cercanía de San Francisco con todas las criaturas. A esta iniciativa se sumó una jornada de adopción de perritos, que permitió brindar una nueva oportunidad a algunos animales y promover, desde la solidaridad, una actitud responsable frente al cuidado y protección de los seres más vulnerables.
Cada una de estas actividades permitió vivir la solemnidad desde diferentes expresiones de la espiritualidad franciscana, articulando la fe con el encuentro, la fraternidad y el compromiso con la creación. Así, la comunidad universitaria compartió una jornada de gratitud y celebración que renovó el espíritu mariano y franciscano que caracteriza a la Universidad Mariana y fortaleció los lazos que unen a quienes hacen parte de esta comunidad educativa.
La Solemnidad de San Francisco de Asís se convirtió, de esta manera, en una oportunidad para recordar que la fraternidad, el servicio y el cuidado de la casa común no son únicamente valores que se proclaman, sino principios que se viven y se construyen colectivamente en la cotidianidad.
