
En un ambiente de profunda espiritualidad y gratitud, la Universidad Mariana conmemoró sus 59 años de vida institucional con la celebración de la Eucaristía en honor a María Santísima, patrona de la institución, en el marco de las Fiestas Marianas 2026. Este espacio congregó a la comunidad universitaria en torno a la fe, la memoria institucional y la proyección de su misión transformadora.
Inspirada en la frase “María, portadora de la Palabra que ama y repara”, la celebración se constituyó en un llamado a encarnar una fe activa, traducida en acciones concretas de amor, reconciliación y construcción de comunidad. Directivos, profesores, estudiantes y colaboradores participaron de este encuentro como signo de unidad, agradeciendo el camino recorrido y renovando su compromiso con los valores que fundamentan el proyecto educativo mariano.
Este mensaje adquiere especial relevancia en el contexto del Año de la Palabra promovido por el Papa León XIV, que invita a vivir una fe encarnada en la realidad. En el ámbito universitario, este llamado se expresa en la formación de profesionales que, además de su excelencia académica, actúan con sentido ético, responsabilidad social y profundo compromiso humano.
Durante la homilía, el presbítero Andrés Ordóñez, vicario general de la Diócesis de Pasto, destacó el valor de una fe viva que trasciende el discurso y se convierte en acción. Subrayó que María es ejemplo de escucha, acogida y testimonio, inspirando a la comunidad universitaria a construir relaciones basadas en el respeto, la fraternidad y el servicio.





Por su parte, la rectora, Hermana Liliana Isabel Cabrera Díaz, resaltó que esta conmemoración fortalece la identidad mariana y el sentido de pertenencia institucional, al tiempo que reafirma el compromiso de la Universidad con la formación integral de profesionales capaces de incidir positivamente en la sociedad desde una perspectiva humana y solidaria.
La Eucaristía se vivió como un signo de esperanza y cohesión institucional, en sintonía con la espiritualidad mariana y franciscana que inspira el quehacer universitario. Así, la Universidad Mariana continúa consolidando espacios que integran la dimensión espiritual con la vida académica, fortaleciendo su misión de formar seres humanos íntegros al servicio de la transformación social.
